Publicado el 03/08/2026
Monserrate es la postal de Bogotá, y también la visita donde más gente se equivoca de día y de hora. Con la información correcta, es una de las mejores tardes que puedes pasar en la ciudad.
El cerro se levanta a 3.152 metros sobre el nivel del mar, unos 500 por encima del centro histórico. Desde arriba se ve la extensión completa de la ciudad, que sorprende incluso a quienes llevan días aquí.
El más rápido, unos cuatro minutos. Cabinas amplias y con buenas vistas durante el ascenso. Es la opción que elige la mayoría, y por eso la que más cola tiene los fines de semana.
Un tren de cremallera que sube por la ladera. Tarda un poco más y va por un trazado distinto, entre vegetación. Muchos suben en funicular y bajan en teleférico para ver el cerro desde los dos ángulos.
Una subida a pie de unos 1.500 escalones que toma entre 45 minutos y una hora y media según tu forma física y tu aclimatación.
Es gratis, y para mucha gente es la mejor parte de la experiencia. Pero no lo intentes el día que llegas a Bogotá: subir 500 metros de desnivel a 3.000 de altitud sin estar aclimatado es una forma segura de pasarlo mal. Espera al segundo o tercer día.
Vale la pena repetirlo porque es el error más frecuente: si tu plan era subir caminando y vas un martes, no vas a poder. El sendero está cerrado ese día. Puedes subir igualmente en teleférico, pero si el atractivo era la caminata, cambia el día.
Los precios son orientativos y pueden variar según la temporada y los días festivos.
El billete de solo ida tiene sentido si subes en teleférico y bajas caminando, algo que muchos hacen y que además evita la cola de bajada, que al atardecer puede ser larga.
Nuestra recomendación es llegar entre una hora y hora y media antes del atardecer. Así ves la ciudad con luz, la puesta de sol, y las luces encendiéndose al anochecer. Son tres postales distintas en la misma visita.
La contrapartida es que es la franja más concurrida. Entre semana la diferencia con el fin de semana es enorme.
Los domingos el cerro se llena de peregrinos colombianos: el santuario es un lugar de devoción, no solo un mirador. Es interesante de ver, pero si buscas tranquilidad, evita el domingo.
Prueba el canelazo, una bebida caliente de agua de panela, canela y aguardiente. A 3.152 metros y con el viento de la tarde, se agradece.
La estación está al este del centro histórico, a unos veinte minutos a pie desde la Plaza de Bolívar. El trayecto atraviesa una zona que de noche conviene no recorrer a pie: si bajas tarde, vuelve al centro en coche.
Muchos viajeros combinan Monserrate con una visita a La Candelaria y al Museo del Oro el mismo día: los museos por la mañana, el centro histórico al mediodía y el cerro al atardecer. Es un recorrido natural y no obliga a cruzar la ciudad dos veces.